viernes, 3 de junio de 2011

SEGUNDA RONDA DE AJUSTE EN GRECIA

El gobierno griego anuncia más millones en medidas de austeridad
Por Andre Damon
3 de junio, 2011


El gobierno griego está preparando el anuncio de otro ajuste de €6.4 mil millones ($9.3 mil millones de dólares) en medidas de austeridad, después de que Moody’s, la agencia calificadora de deuda, redujo el ranking de crédito del país en tres puntos, enviándolo al fondo del status de deuda.
El gobierno griego respondió a la baja de calificación sosteniendo de que avanzará con las medidas de austeridad exigidas por la Unión Europea y el FMI a pesar de la oposición interior. “El gobierno ha dejado absolutamente en claro que está buscando construir el consenso más amplio possible alrededor de las reformas significativas que son necesarias de implementar, pero que en todo caso está decidido a adoptar las difíciles medidas que el país necesita para salir de la crisis”, dijo el gobierno en una declaración en la noche del miércoles.
La rebaja crediticia ha contribuido a la desestabilización general de la economía mundial, elevando los rendimientos de los bonos del gobierno europeo y haciendo caer en picada el stock de valores del mundo. La batalla política por el rescate griego se presenta como una serie de datos económicos, que incluyen mediocres puestos de trabajos y las cifras de confianza del consumidor norteamericano, que apuntan a un empeoramiento de la crisis económica.
Un equipo negociador de la Unión Europea, el FMI y el Banco Central Europeo se reunieron en Atenas para concluir sus deliberaciones sobre la crisis de la deuda griega. El Partido Socialista (PASOK) del primer ministro George Papandreou se prepara para presentar su plan de presupuesto en una reunión con Jean-Claude Juncker, el jefe de los ministros de Finanzas de la eurozona, en Luxemburgo.
Reuters, citando a un funcionario gubernamental griego no identificado, informó que el acuerdo implicaría € 6,4 mil millones en recortes adicionales este año. El funcionario dijo que el dinero se obtendría a través de una combinación de nuevas medidas de austeridad y por la venta masiva de activos griegos.
El plan en cuestión implica que el gobierno griego venderá su participación del 40% en la Thessaloniki Water Supply and Sewerage Company, una participación del 21% en el aeropuerto internacional de Atenas y la totalidad de su 34% de participación en Postbank Helénica, informó el periódico griego Kathimerini.
El FMI y los bancos europeos están exigiendo un control significativo sobre el proceso de ventas futuras, quién comprará los activos del Estado griego y a qué precio. Insisten en que a cambio de nuevos préstamos para evitar una crisis financiera, la economía griega debe abrirse al saqueo directo de la élite financiera.
Estos movimientos por la austeridad se han encontrado con la oposición masiva de la población griega. Miles de trabajadores han ocupado el centro de Atenas y otras ciudades todas las noches durante la semana pasada para protestar contra las medidas. Los trabajadores de la Organización Helénica de Telecomunicaciones (OTE), la compañía griega de telecomunicaciones que es en parte de propiedad estatal, se declararon en huelga el jueves y una huelga de trabajadores del ferrocarril eléctrico Kifissia-Pireo (ISAP) está prevista para el viernes.
Los representantes de ADEDY, el principal sindicato griego del sector público, con 280.000 miembros y de GSEE, un sindicato del sector privado con 450.000 miembros, dijeron que están planeando una huelga general para el 15 de junio.
Dieciséis miembros del PASOK, el partido que gobierna Grecia, enviaron una carta al Primer Ministro Papandreou el pasado jueves instándolo a realizar un debate interno del partido respecto al plan de austeridad antes de que éste vaya al Parlamento. Toni Antoniou, uno de los parlamentarios que firmaron la carta, insistió ante Reuters que esto no significa votará en contra del paquete de austeridad.
El objetivo de los sindicatos y funcionarios del PASOK es evitar cualquier movimiento político independiente de los trabajadores contra el gobierno. En 2010, durante la primera ola de austeridad, los sindicatos jugaron un papel crítico para asegurar la aprobación de las medidas. Desde que llegó al poder en el año 2009, el PASOK ha llevado el asalto contra la clase obrera de Grecia con el voto casi unánime a favor de aceptar todas las medidas de austeridad que exigen la UE y el FMI.
Las medidas de austeridad puestas en marcha han reducido el salario de los trabajadores del gobierno en un quinto, destruido la infraestructura social y condujo a la venta de miles de millones de activos del gobierno. Las consecuencias han sido desastrosas. Después de las medidas de austeridad aprobadas en marzo de 2010, como condición previa para un rescate por el Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea, la tasa de desempleo del país se disparó otros tres puntos porcentuales, alcanzando un récord del 14,1%.
El comunicado de prensa anunciando la rebaja de la calificación de Moody's señaló que Grecia no puede elevar el monto de los fondos exigidos por el FMI y la UE debido al impacto económico de las medidas de austeridad anterior, indicando que la recesión "fue más profunda de lo esperado en 2010 y en consecuencia las previsiones de crecimiento de 2011 se han revisado a la baja".
El comunicado agregó que "en las próximas semanas Moody's espera que el anuncio de nuevas medidas de austeridad fiscal depriman el crecimiento en 2011". En otras palabras, las medidas de austeridad sólo crearán nuevos problemas económicos que serán la ocasión para exigir nuevos ataques contra la clase obrera.

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